Quieres saber cómo hacer un desenredante natural? Aquí te doy la fórmula!!

Funciona tanto para cabello alisado como para cabello rizado es muy fácil de hacer y los ingredientes se pueden encontrar en cualquier naturista o farmacia.

Sólo necesitas lo siguiente:

– Jugo de Sábila 100% natural

– Aceite de aguacate puro (orgánico si es posible)

– Un dispensador tipo spray (como el de la imagen principal)

Si eres de cabello graso  como yo, puedes probar con vertir 1/3 de aceite de aguacate con 2/3 de jugo de sábila.  Si tu cabello es super seco entonces prueba con mitad aceite y mitad jugo.

Después de lavarte el cabello y enjuagar el acondicionador (siempre siempre debes usar acondicionador), toma el dispensador con tu fórmula y rocíalo por todo tu cabello.  O mejor aún, divide tu cabello en 4 partes y ve rociándolo y desenredando parte por parte.

La sábila ayuda a suavizar el cabello para que sea fácil de desenredar mientras que el aceite de aguacate es el humectante natural ideal ya que no es extremadamente grasoso y a la vez te nutre el cabello de una manera excepcional.

Durante la semana puedes seguir usando la mezcla hazta que vuelvas a lavarte el pelo, ya sea para facilitar el peinado en la mañana o antes de dormir (para las que tienen el cabello alisado) pueden rociar un poquito en las puntas y desenredar y luego ponerte rollitos.

TIP EXTRA
Lo crean o no, también uso este combo como hidratante para el rostro.  Después de ponerme mis rollitos  y haberlo usado para el cabello, me lavo la cara y luego rocío un poquitín en el rostro y voy masajeando, en especial alrededor de los ojos.  Mi cutis es mixto, tal vez no sea bueno para gente  de cutis graso pero si eres de piel seca creo que te irá bien.  Me gusta porque la sábila se siente refrescante y el aceite de aguacate humecta.  En la mañana amanezco con el cutis super radiante.

Les recomiendo que lo prueben y me cuentan luego qué tal les fue  ¡En mi cabello  y rostro me ha ido de maravillas!


El cuidado de nuestra piel es muy importante…pero tu le das la importancia necesaria?

Todas deseamos tener una piel  limpia, tersa y radiante. Podemos lograrlo si prestamos atención a las necesidades básicas de nuestra piel.

LIMPIEZA FACIAL
Cuando realices tu rutina de limpieza, hazlo con cuidado y sutileza ya que la piel del cutis es extremadamente sensible. Cuando te laves la cara, realiza movimientos circulares y hacia arriba, evitando los tirones o restregar demasiado fuerte, sobre todo en las áreas más delicadas como el contorno de los ojos y el cuello.

Es recomendable exfoliar el cutis al menos una vez por semana con una toallita de textura especial o con productos exfoliantes suaves y a base de ingredientes naturales. Elije el exfoliante que tenga los granitos más finos ya que los otros pueden lastimar tu piel. Exfoliar significa remover las células muertas del cutis que naturalmente se acumulan en todos los tipos de pieles. Aunque son invisibles, estas células pueden hacer que tu cutis luzca opaco, seco y restarle jovialidad.

ELIGE LOS PRODUCTOS ADECUADOS
Cuando compres productos de belleza, procura siempre que estén específicamente formulados para tu tipo de piel.

Piel grasa: Las mujeres que tienen el cutis graso, suelen restregar y tirar demasiado de la piel cuando realizan la limpieza. Haciendo esto, privan a la piel de su aceite natural, causando que las glándulas grasas entren en pánico y generen una sobreproducción de cebo (por lo que les salen más espinillas y brotes). Olvídate del jabón y los limpiadores muy fuertes. Opta mejor por un gel limpiador no graso o un limpiador de espuma. Removerán el exceso de grasa y el sucio sin deshidratar o resecar tu piel.

Piel seca: Para evitar esa sensación dura que te queda después de lavarte la cara, utiliza un limpiador a base de crema que contenga emolientes como ácidos grasos o glicerina. Después de enjuagarlo seca tu rostro con una toalla suave y deja tu piel ligeramente húmeda. Si tu piel es extremadamente seca, prueba con usar toallitas húmedas especiales para el cutis. Dejarán una capa humectante sobre la piel cuando la pasas por todo el rostro.

Piel mixta: No vayas a comprarte dos productos, uno para la parte seca de tu cutis y otra para la grasa. Elige un limpiador especial para pieles mixtas cuya fórmula balanceada te ayudará a mantener un cutis uniforme y prepararlo para la aplicación del humectante.

Piel sensible: Opta por una loción limpiadora hipoalergénica y sin fragancia. Prueba con aplicarte la loción solo en el cuello por unos días. Si ves que te irrita, entonces busca un limpiador todavía más suave. Evita el uso de exfoliantes o jabones fuertes.

Piel hiperpigmentada: La mejor opción para este tipo de piel son los limpiadores con exfoliantes suaves que ayudan a remover las células muertas y las manchas oscuras. Evita los limpiadores que contengan exfoliantes manuales como sales, nueces o granos muy grandes ya que sólo irritarán tu piel, lo que lleva a tener más manchas oscuras. Elige uno que contenga ácido glicólico, el cual exfoliará tu piel cuidadosamente.

Piel normal: Por suerte tú no tienes que buscar una fórmula de limpieza especial. Puedes utilizar cualquier loción limpiadora que haya en el mercado o toallitas humectantes. Sólo asegúrate de que la opción que elijas deje tu piel suave y tersa, que no la irrite ni produzca manchas.

Preguntas a las lectoras:

  • Te cuidas la piel? te das tiempo para darle el cuidado que necesita?
  • Qué tipo de piel tienes y qué estas usando en este momento para que tu piel se vea radiante?