Después de tantos años sin enfrentarnos a un espejo, es difícil reconocernos a nosotros mismos.

¿Cuántas veces te has mirado al espejo enteramente? ¿Qué es lo que ves? Pero dímelo alto, porque no se te escucha. No balbucees. Dilo claro. Un escudo, una cáscara, un cuerpo viejo, un cuerpo joven, una cara con cirugía estética, una cara bonita, un cuerpo trabajado, unos ojos preciosos pero triste, una cara triste, una cara que no dice nada, una cara seria, una cara llena de arrugas, un cuerpo gordo, un cuerpo demasiado delgado, solo veo a alguien y así podríamos seguir contestando.

Ves un escudo que pusiste en frente de ti, pura cáscara que no se atreve a ver realidades, afrontando y asumiendo lo real. ¿Cuándo fue la última vez que te miraste al espejo y te dijiste “te amo”? Nunca verdad… ¿y por qué jamás te dijiste: “te amo”? porque nunca te miraste frente al espejo. Porque nunca te enfrentaste a ti mismo a ver más allá de lo que el espejo te devuelve. Porque crees que no vales nada, que nadie se fijaría en ti como persona, porque no se te toma en serio, porque se ríen de lo tonta o tonto que soy por ser ingenuo, porque me hice superficial para no sufrir, porque necesito aparentar para que no me tilden y me pongan motes, porque hice de mi un personaje del cual no soy. ¿No es hora de decir “te amo” a ti mismo o misma?

FRENTE-AL-ESPEJO

Si tú no te amas primero, si tus no sales de ese cascaron en el que te encerraste, jamás los demás aprenderán a amarte como persona. Si reconoces que te has autocastigado durante tantos años, es hora de perdonarte. Eres tu quien debe aprender a sonreír, no solo por un chiste, a reírte como jamás reíste, aprender a acariciarte y decir “te amo” porque tu vales mucho, porque eres una persona. Aprende a valorarte. Nadie mejor que tú para darte el valor, la fuerza siendo tú mismo o misma.

¿Estás llorando? Haces bien, es buena señal. El alma necesita una limpieza a fondo, de la que no hacía desde hace un montón de años. Ahora di frente al espejo “te amo” y no pasarás un día de tu vida sin decirlo. Si dejas de hacerlo, volverás a meterte otra vez en tu cascarón sin enfrentar las realidades


Pasarela Larios by Jesús Segado

Hace unos días atrás, tuvo lugar el desfile de Modas de Pasarela Larios en Málaga, entre los modistos más destacados de la Alta Costura más renombrados y famoso fue sin duda Jesús Segado. Un modisto muy talentoso con excelente gusto y refinamiento, que tiene solo en mente como vestir a la mujer de hoy. Hemos podido hacerle un reportaje en un alto después de este gran evento anual…

¿Qué significa para ti la Pasarela Larios?

La Pasarela Larios se ha convertido para la marca Jesús Segado en el mejor de los escaparates, donde he presentado mis tres últimas colecciones. Para mí constituye una fecha muy importante en el calendario porque supone el lanzamiento de los nuevos diseños y, además, siento que estamos contribuyendo a afianzar poco a poco el sector de la moda en Málaga.

 ¿Qué colores son estrella esta temporada?

Realmente nunca he considerado que un color pueda predominar sobre otro en mis creaciones. Para la colección 2015, denominada ‘Armonía’, me inspiré en imágenes clásicas donde el espectro es muy amplio, predominando quizás los tonos beiges, morados, rosas y verdes. Pero he recurrido a esta paleta sobre todo por mi idea de buscar una mujer elegante, romántica y muy femenina. Este año, además, hemos apostado por el uso de collages de tejidos y elementos tridimensionales, que se han convertido en los protagonistas, con bordados de tela en relieve, flores de porcelana, motivos con efecto de escamas, plumas e incrustaciones de pedrería, pailletes, cristal de Swarovski y aplicaciones en croché. Respecto a las novias, además de seguir jugando con los bolsillos y el color, en esta ocasión hemos introducido la chaqueta, abriendo el abanico de posibilidades creativas también en este segmento.

 ¿Qué significa una vez más estar entre los grandes de la moda?

La verdad es que es un halago, muchas gracias. Pero yo no concibo mis creaciones para mantener o alcanzar un puesto en ningún ranking. Simplemente hago lo que siento, lo que me sale, buscando sobre todo una manera muy artesanal de hacer costura. Pienso que eso es lo que hace que puedas crear una impronta personal como diseñador y como marca. No hay nada más bonito que reconozcan tus creaciones, que te digan que algo tiene tu sello. En mi caso, tras muchos años trabajando en el taller, empiezo a apreciarlo.

Agradecemos infinitamente el tiempo que nuestro gran modisto Jesús Segado nos ha dado, para saber más sobre la colección que presentó este año llamado Colección Armonía. Una colección bellísima que pudimos todos disfrutar y que seguiremos disfrutando año tras año.


CUANDO TENEMOS UNA SEGUNDA HIJA, ESA HIJA QUE EN COMPARACIÓN A LA PRIMERA TE COGE EN UN MOMENTO TRANQUILA

LA SEGUNDA HIJA

La “segunda hija” nos encuentra con menos temores que cuando estabas embarazada de la primera. Es como que ya sabes lo que debes hacer, también estamos menos obsesivas. Se tiene más paciencia.

Ya estas canchera en cambiar pañales, ya sabes el sonido de un llanto lo que significa si es de dolor o de hambre o si han hecho algo en el pañal

Ya no estas en que, ¿cómo se ha manchado así el babero o el vestidito que recién le pusiste?.

Ya olvídate de las rutinas diarias y horarios fijos, pues cada tres horas como un reloj con el llanto te despiertan avisándote que es ya hora de darle el pecho o la mamadera.

Ya no cargamos tanto cuando salimos como con la primera en que te mudabas, porque ahora solo llevas el bolsón con dos pañales,  una toalla,  el tarro con las toallitas húmedas, dos mudas de ropa, la mamadera para el agua y otra con la leche


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La “segunda hija” debe soportar bastante menos nuestros temores e inseguridades como verás. No corremos a la guardia del hospital por una simple fiebre o una cola paspada. Porque ya sabes cómo actuar.

La “segunda hija” duerme desde que tiene un mes en su habitación con su hermana, no como con la primera que dormía a tu lado hasta el año para observar todos sus movimientos.

La “segunda hija” juega solita o con su hermanita, pues como una maestra la hermana mayor le enseña todo lo que ella ha aprendido primero .

Tampoco necesita adaptación en el jardín de infantes porque ya aprendió lo que es el verbo compartir. Comparte con su hermana todo, los juguetes, los juegos, asi que, el jardín es como que es otro lugar para continuar compartiendo.

La “segunda hija”  Anda con la ropa heredada de su hermana o sea el dos por uno. Y ni hablar cuando le sacan una foto, jamás tiene tantas fotos como la primera, se debe conformar con salir siempre en la foto con su hermanita.

También aguanta estoicamente las caricias violentas o  los besos pegajosos de su hermana.

Recuerdo el primer día que llegué a casa con mi segunda hija, la coloco en la cuna y cuando me doy vuelta mi hija mayor la cubre toda con sus peluches. Pegué un grito diciéndole pero qué haces!! Me miró sorprendida y me dice: nada mami, solo quise compartir con ella para jugar.

Me acerqué la abracé tan fuertemente y le di un beso enorme diciéndole: te amo tanto, me perdonas por el grito? entonces mi hija mayor me abrazó otra vez y me dio un enorme beso que me largué a llorar.

Estas son las cosas más simples y bonitas que una mamá puede pasar con su primera hija y su “segunda hija”. Es tanto el amor que una madre tiene por sus hijas que es imposible describir lo que se siente. Solo debes pasar por esta hermosa experiencia.