Cuando se deja entrar a una tercera persona

En el noviazgo todo es pasión, amor, ternura entre los dos protagonistas. Pero cuando la relación comienza a ser seria y van camino al altar es otra. Más si tienes una cuñada o suegra que suelen hacer comentarios no muy agradables, aunque la novia lo deja pasar de momento, porque solo está preocupada por su propia relación con su novio.

Cuando pasas a ser esposa, es otro cantar. Si los celos vienen por parte de la madre, es como que le has quitado algo que le pertenece, como que no ve que es un hombre que ha comenzado a tener su propia familia para ser feliz junto a la mujer que quiere, entonces vienen dramas, escenas propias de actrices que dices:- no sabes Almodóvar, la actriz que puedes contratar como lo es mi suegra-.

La otra es la cuñada-suegra que toma un lugar que tampoco corresponde, más si es solterona, su argumento es:- quiero la felicidad de mi hermano- pero dentro de ella se mueven otros intereses. Y es precisamente, los celos de no ser ella quien ha formado una familia, es no ser centro de confidencia con su hermano, porque otra mujer ocupa ese sitio en que su hermano le contará a su esposa y no a ella o a su madre las cosas como cuando vivían todos juntos. Tampoco se realiza como mujer siendo madre y así un montón de frustraciones, cargando sobre el matrimonio de su hermano.

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Cuando tu pareja no pone un freno a la persona que daña

La pregunta es: ¿por qué tanto suegras como cuñadas suelen meterse en la vida matrimonial de su propio hijo o hermano? ¿necesitan hacerlo infeliz? ¿son tantos los celos internos y frustraciones que necesitan ser ellas el centro de atención?

Se sabe que hay suegras y hermanas que llaman todos los días a la casa del hijo o se aparecen por sorpresa con alguna excusa. Pero, ¿por qué lo hacen?

Ante el hijo-hermano, se comportan como personas tiernas y la loca es la esposa, la que ataca, la bruja, la que mal educa a sus nietos. Pero apenas el hijo-hermano se retira, es una batalla campal entre mujeres.

Esto no pasa en la familia de la esposa para con su yerno. Jamás le van a espetar algo, jamás le harán una escena digna de una película, porque los padres de la novia, casi siempre no suelen meterse.

El caso de María Amparo, fue que tuvo un noviazgo en apariencia buena, aceptable, dado que María Amparo provenía de una familia acomodada y de pronto se vieron con la sorpresa que se embarazó. Su entonces novio, ahora marido, dejó que su hermana interviniese para decirle que tenía unas pastillas buenas para abortar y sacarse el problema. Ese fue su primer momento de odisea.

Aunque finalmente se casaron, su hermana siguió metiéndose dentro del matrimonio con la educación de los hijos de María Amparo, en cuanto a lo religioso, dado que su esposo es de religión judía y ella cristiana. Luego siguió metiéndose en la relación, llamando a toda hora a su hermano, sea en el trabajo o en su casa mientras María Amparo trabajaba. Pero, ¿por qué jamás su esposo frenó aquello que tanto malestar llevaba a su hogar y a la pareja? ¿respeto?¿cobardía?¿no amaba a su esposa?

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¿Debe soportar tu pareja los desplantes y comentarios de una suegra o cuñada-suegra para que la pareja se divorcie?

Cuando María Amparo decide emigrar junto a su esposo e hijas al fallecer su suegra. Su hermana calladamente también emigró al sitio donde su hermano se iba a mudar. Su esposo le contó más tarde que su cuñada estaría en el mismo sitio donde ellos iban a mudarse. María Amparo no daba crédito. Cuando se alojan en el país y ciudad para vivir y trabajar, su cuñada comenzó a hacer de las suyas otra vez. Esta vez María Amparo no se calló, un buen día cuando vino a ver a su hermano, le contó tantas mentiras, que María Amparo terminó echándola y le dijo que no volviera a pisar su casa.

Entonces, comenzó a llamarle al móvil de su esposo y a whatsappearle todos los días, hasta que María Amparo le dijo: que se iba de la casa, pero no sin antes pasar por la policía para denunciar que se iba de su casa que compartía con su esposo, porque su relación se había terminado.

Viendo la actitud firme de su esposa, su esposo le dijo que no se fuera, que harían terapia de matrimonio. Si bien María Amparo aceptó, le advirtió que si en la terapia mentía, no solo se levantaría de la sesión, sino que lo dejaría para siempre y esta vez, no iba a haber vuelta atrás.

NOTA AL LECTOR/A: ¿crees que ha hecho bien María Amparo de poner límites?¿crees que María Amparo no se ha hecho respetar desde un principio poniendo las cartas sobre la mesa? ¿qué opinas de los abusos de su cuñada?¿por qué el esposo de María Amparo no le ha frenado a su hermana?¿crees que es débil ante su hermana, es respeto o porque es el problema entre dos mujeres y que se arreglen ellas, mientras no me metan a mi? Es acaso, que, ¿debe aceptar tu pareja todos los desaires, comentarios, insultos de tu madre o cuñada?

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