¡ Me tienes harta con tus egoísmos!

Si alguna vez no lo has dicho, seguramente lo habrás escuchado

El egoísmo se podría definir como que una persona solo piensa en sí misma, no teniendo en cuenta las necesidades, ni sentimientos de la otra persona que tiene frente a sí. Solo se preocupa por sus propios intereses y satisfacción.

Hay personas que son tan frías y calculadoras en su egoísmos, así como miles de historias que nos pueden narrar miles de protagonistas diciéndoles cuánto daño han hecho a las personas que tienen a su alrededor y llevarles a la locura de hacer que su autoestima sea lo suficientemente baja como para poder dominarla a su antojo y así complacer todos sus egoísmos a extremos impensables. Clásico y de sobra podemos nombrar a: una pareja tóxica, un amigo o amiga, los padres, un jefe.

Egoísmo en la pareja

Egoísmo en la pareja

Una cosa es entender de dónde provienen las causas, pero eso no significa que se debe justificar de por qué llega a ser una persona egoísta. Casi siempre la persona egoísta toma ciertas actitudes como algo personal. Claro que a todo esto, no debes dejar que abusen de ti, debes aprender a poner los límites, a marcarlos de forma firme y rotundamente. Debes hacer que entienda que no puede seguir abusando de ti, primero porque eres una persona a quien debe respetar a solas y adelante de todos. Jamás dejes que te ridicularice y te someta a que te sientas culpable si haces algo en contra de él o ella. No debes ser débil, debes tener fortaleza para enfrentarlo. No que por amar, perdono. No que porque no tengo donde ir, soporto.

 

Hazle ver que su comportamiento. ¿De qué forma? repite el mismo patrón que esa persona hace contigo y luego hazle ver que así como se siente, así también te sientes tu. Hazle ver que manipular no lo vas a aceptar jamás. Habla de manera asertiva, no reproches ni los culpes. Solo pregúntale cómo se siente al ser tratado de la misma forma con que te trata a ti.

No escuchar, no oír

No escuchar ni oír las exigencias de una persona egoísta

 

Muchas veces nosotros asumimos que alguien actúa de alguna forma por ciertas razones, y ojo, porque podemos estar equivocados. Pero una cosa que deseo quede en claro, y es que una cierta cantidad de egoísmo no es malo, pero si debemos tener cuidado cuando la otra persona se quiera exceder

A veces los egoísmos llegan no solo a manipularnos para bajarnos el autoestima, sino hasta el maltrato psicológico para anularnos completamente. En ese caso, desenganchate de la persona que es así, porque en realidad JAMÁS  lo vas a poder cambiar, no te autoengañes diciendo que en algún momento cambiará y si necesitas ayuda para salir, búscala en las personas adecuadas para ser ayudada(o). Recuerda amarte a ti misma(o), respetate, tu eres una persona que vale mucho.

 

 


¡¡De las puertas para afuera!!

Ayer hablaba con una amiga sobre los pro y contras de una realidad social que crece día a día: el amor sin convivencia o bien convivencia con amor, pero sin papeles. Una apuesta por lo genuino ante el fracaso de lo convencional.
Como un mandato natural y cultural, hasta no hace muchos años, la vida parecía fluir en una serie de capítulos lógicos: nacer, crecer, estudiar, trabajar, casarse, tener hijos y envejecer al lado de la misma persona y bajo el mismo techo o no? para eso se nos preparaba. Sin embargo, en los últimos tiempos las realidades personales y familiares comenzaron a cambiar, ya no somos sumisos, tomamos decisiones, no aguantamos, queremos nuestro espacio. Somos dueños de elegir la vida que queremos tener y al mismo tiempo debemos asumir los errores cometidos. Según las últimas estadísticas, tres de cada cinco parejas que se casa se divorcia.
La cifra asusta, la verdad, pero acompaña el modo en que vivimos. “Hay crisis en el matrimonio como institución, pero también en la pareja. El estar casado supone apoyar al otro, sacrificar pequeños gustos para que subsista la vida en común, trabajar para sostener la familia, pero de pronto te quedas en paro, los problemas con la familia política, discusiones por tonterías cuando ya no soportas y eso hace que se venga abajo todo lo maravilloso que era al principio por lo tanto, eso no se enseña en ninguna parte”.
Pero que pasa cuando nos separamos, nos divorciamos, esa decisión del ya no te soporto mas, del que estoy cansada, del que todo lo hago mal a tus ojos, donde se fue el amor?donde quedó aquello que sentimos un día? te elegí como madre o padre de mis hijas/os y de pronto…todos esos años que te dí…
Ahora se estila como llaman los británicos LAT (Living Apart Together), que no es otra cosa que “parejas cama afuera”, es decir, dos personas que mantienen una relación estable y comprometida pero sin convivir o conviviendo por horas o quizás conviviendo, pero cuando quiero me marcho y otro día nos vemos. Se trata de jóvenes que simplemente desean conservar su independencia, como gente que ha pasado los 40 –generalmente con hijos– que vuelve a formar pareja pero adopta esta manera de relacionarse, sin discusiones por cuestiones domésticas.
Los LAT,  tienen el deseo de estar juntos pero no se contrapone con el de mantener espacios y tiempos propios. Sus defensores hablan de calidad de vínculo y de consensuar los momentos compartidos, de estar para el otro cuando lo desean y no por obligación. Sí, ya sé, estarán pensando que vienen de fracasos matrimoniales o de parejas larga duración que jamás han llegado al casamiento… tienen razón. El temor a otro tropezón, les da permiso para probar otra fórmula en la que nadie tiene que mudarse.Cuando te divorcias o rompes con tu pareja sin haberte casado jamás se debe aprender a convivir con una misma y te preguntas: ¿qué hago ahora?. Enfrentarnos a la soledad puede ser aterrador, porque allí tomamos café con nuestro monstruo interior como única compañía.Ese que nos cuestiona y nos mira sin indulgencia, hasta que logramos domesticarlo, reencontrándonos y aceptando lo que somos, lo que hicimos y hasta dónde llegamos. Pasar por ese proceso y superarlo nos hace crecer, nos dignifica. El techo propio se vuelve un refugio donde sentirse a gusto y, de vez en cuando, invitar a pasar a quien nos haga bien cuando tengamos ganas.Un punto muy pero muy importante que consideran los LAT son los hijos, y la dificultad o resistencia a la familia “acoplada”. Aunque la nueva pareja u hombre/ mujer que pase por nuestra casa, los chicos pueden no tener los mismos planes ni capacidad de adaptación, entonces la convivencia resulta catastrófica. De este modo, los adultos asumen la responsabilidad de integrarlos los fines de semana o en vacaciones y paseos, pero los códigos de la intimidad siguen teniendo el sello del lazo sanguíneo.Como ven, no es fácil pero tampoco difícil. Todo es cuestión de organización. Crees aun en la institución del matrimonio o preferís ser un LAT? qué opinas?espero tus respuestas…


El hombre siempre se lava las manos

El hombre siempre se lava las manos cuando las patatas arden. Estas son dos historias de una jovencita de 18 años y de una mujer de 30 años. Ambas dos mujeres muy bonitas, inteligentes, fuertes en todo sentido para afrontar la vida como venga.

En el primer caso Juana, una joven de 18 años, conoció un chico de 19 años, supuestamente encantador, inteligente y bien guapo. El caso es que Juana al verle, se enamoró a la primera. Tal es así, que no medía su irresponsabilidad. Como todo joven, las hormonas las tienen revolucionadas y como tantos, tenían relaciones íntimas. Claro, que nada es un cien por ciento de seguridad cuando tienes relaciones íntimas y de pronto Juana sospechó que estaba embarazada, al no venirle la regla en fecha. Entonces le comunicó a su chico que podría estar embarazada, y como un joven irresponsable, le contestó que él no se haría cargo del asunto, que quizás le pasaría una pensión, pero no reconocerlo ni nada que le tenga que presionar para ser responsable por una paternidad no deseada, o mejor que abortara para sacarse un peso de encima.

Hay jóvenes que lamentablemente asumen rápidamente el tener relaciones, pero no hacerse cargo de algo que les lleve a la responsabilidad después. Claro que deberían pensar cuando sus madres estuvieron embarazadas de ellos, y si les hubiera gustado que “su padre” actuara de la misma forma, que los hombres cobardes actúan ante una mujer que va a tener un hijo suyo.

Embarazo adolescente

Embarazo adolescente: cuando el joven no quiere hacerse responsable

Afortunadamente, Juana no estaba embarazada, quedó en un susto, pero aquella experiencia le hizo abrir los ojos, no solo para tomar recaudos para no tener un embarazo no deseado, sino a fijarse bien con quien debe salir.

En cambio, el caso de Conchi, no difiere mucho con el caso de Juana. Conchi se enamoró de un compañero de trabajo. Comenzaron tonteando, hasta que comenzaron a salir supuestamente en serio, ya que ambos se gustaban. Todo iba muy bien entre ellos. Hasta se fueron a vivir juntos. Un día Conchi, vino feliz de la calle y le anuncia a Pedro que así se llama, que iban a ser padres. En ese momento, Pedro seriamente, le dijo que lo sentía mucho, que no podía hacerse cargo del niño y que la dejaba porque se había enamorado de otra mujer que le iba a dar un hijo.

Conchi derrumbada, comenzó a gritarle y a decirle de todo. Él dejó que se descargara, él ya tenía hecha las maletas, antes que ella viniera con la noticia de que iba a ser padre. Conchi recuerda, que Pedro solo le dijo: “suerte con tu embarazo, pero por favor no me busques, porque lo nuestro ha terminado, lo siento, lo único que te queda es” deshacerte del paquete”, pues no quiero hijos bastardos”. Ella con una furia, le gritó: que se marchara, que al hijo lo iba a tener porque no era un “paquete”, que ella sola se bastaba y le sobraba.

Cuando una mujer enfrenta sola un embarazo

Cuando una mujer enfrenta sola un embarazo

Si bien continuaron trabajando en la misma empresa. El día que Conchi fue a tener a su bebé, al otro día se aparece Pedro con un ramo de flores, diciéndole que se había arrepentido del daño que le hizo y que quería volver con ella y cuidar del bebé también.

Pero la realidad era otra, la amante de Pedro lo había engañado con otro hombre y el bebé que llevaba dentro de su vientre no era de él, sino de su amante y que solo lo había hecho para que su hijo tuviera un padre, que en realidad no le amaba, sino que al tener dos relaciones paralelas supo que amaba al padre de su hijo y que en realidad, no quería estar con él.

Viendo esto Pedro, quiso volver con Conchi, dijo haberse arrepentido, pero  Conchi, le dijo: lo siento, “tu paquete” es solo pura y exclusivamente mio, me valgo por mi misma, no necesito un “padre que un día lo negó llamándole paquete”, como verás, todos estos meses estuve rodeada por gente que realmente me amaba y me ama, y para tu conocimiento, mi primer novio, al que volví a encontrarme hace tres meses atrás, al sentarnos en un café y contarle mi historia y él la suya a ella, ese hombre, quien siempre la había querido bien y que un día tuvieron que dejarlo, hoy ha querido hacerse cargo de mi y de mi hijo, y solo me bastó tan solo un momento para darme cuenta, que aún hay hombres que pueden amar, a pesar de errores cometidos en el pasado. Más tú no perteneces a mi presente. Solo te pido que te vayas y no vuelvas a molestarme ni a molestar a mi hijo, porque tú no mereces nada, ni siquiera perdón.

Ambas historias, da mucho que pensar, un joven irresponsable y un hombre que actuó hipócritamente. Las preguntas son varias, pero una de ellas: ¿por qué el hombre huye ante responsabilidades sobre la que es su pareja? ¿necesitan humillarlas?¿decirle a una mujer: no estoy preparado psicológicamente para tener un hijo y estas preparado psicológicamente para tener relaciones íntimas si? ¿o decirle a una mujer: aborta, deshazte del paquete es correcto?