Psicología: pasar a tu hijo de la cuna a la cama

Hay madres que no asumen que sus bebes van creciendo día a día y que llegado un determinado tiempo, debemos pasar a nuestro hijo de la cuna a la cama. En primera instancia la cuna puede que sea pequeña o de un termino mediano grande, pero el niño antes del año debe irse de la cuna.

Claro que hay madres super protectoras que quieren que sigan siendo bebes de por vida. Pero mujeres, por favor, ¡¡crezcan!!

Cuando vayas a elegir la cama de vuestro hijo o hija, ve a varias tiendas y busca con vuestro marido una cama donde el niño pueda subir y bajar sin peligro alguno, trata que tenga una barrera protectora por si en la noche al darse vuelta no se caiga de esta, pero que sea desmontable.

Busca un color que haga juego con el resto de los muebles y decoración de la pieza. Ahora bien, elige un colchón de látex pues es más higiénico, además de adaptarse al cuerpo y movimientos. No es aconsejable una cama de cuatro patas, es preferible elegir un sommier para que la base de la cama sea sólida.

Eso de que el bebé duerma sin almohada cuando está en la cuna y luego en la cama también, no parece ser lo más adecuado para la columna vertebral, pues existen unas almohadas que puedes comprar en tiendas donde venden colchones y almohadas de unos 3 cm de altura y con agujeros que son los que absorben los vómitos del bebé, en caso que el bebé no haya hecho un provechito.

La elección de sábanas, debe ser sábanas para invierno y otras de tela más suave para el verano. La manta que elijas para otoño-invierno debe ser térmica para conservar al cuerpo caliente. El edredón es importante para la época invernal, pues para época de primavera-verano hay unos cubrecamas muy coloridos y livianos estupendos.

Como va a ser todo un acontecimiento el cambio de la cuna a la cama. Le mostrarás cada rincón de su pieza, donde habrá un sitio para jugar, una cama para dormir, un armario para guardar la ropa, la mesita de luz. Le dirás que desde hoy este sitio le pertenecerá solo a él o a ella y que ese será su mundo.

Aprende en los primeros días que tu como mamá o papá no dormirás con él o con ella, que dormirá solo o sola con su peluche o juguete predilecto para que se sienta acompañada (o). Recuerda que antes de dormir, es bueno que le leas cuentos o le cuentes historias, pues les encanta escuchar esas aventuras.

Hay bebés que se acostumbran al nuevo sitio sin dificultades, pero otros no, pues comenzarán a hacer berrinches como llorar, patalear, etc. esa dificultad la debes pasar por alto, deberás ser firme, pues si aflojas, sabrá que logrará convencerte para que duermas con él o con ella o en su defecto volver a la cuna al lado de los padres y ese no es el cometido.

Vuestra pieza de matrimonio, pertenecerá ahora al matrimonio y la de tu bebé al bebé. Por lo tanto, si llora por la noches, no se te ocurra pasarlo a tu cama para que deje de llorar y se sienta protegido. Debe si o si acostumbrarse a dormir solo(a).

Puedes acompañarle por un rato acariciandole y cantandole una canción o darle un poco de agua. De esta forma en una o dos semanas ya dormirá solo(a) en su cama y en su propia habitación sin problemas

Por eso es importante, que repitas todas las noches los mismos hábitos, las mismas rutinas, esto es: baño, cena, lectura de cuento y beso de despedida en ese mismo orden.

 


¿Te vistes de acuerdo a tu edad?

Hay mujeres y hombres que no saben vestirse de acuerdo a su edad. Creen que son jóvenes eternamente y a partir de los 40 años, es donde les viene el bajón. Mujeres que compiten con sus hijas, hombres que compiten con sus hijos varones. Incluso hasta van a las discotecas acompañando a sus hijos, como si fueran amigos de sus hijos y no sus padres.

Esta inseguridad que les toma por sorpresa en las década de los 40 años hacia adelante para muchas personas es terrible, pues no lo pueden soportar. Si no fíjense en Isabel Preysler, que desearía tener la edad de sus hijas, compite en tener un cuerpo de una jovencita como sus hijas Tamara Falcó o Ana Boyer.

Otro caso es el de Maite de Gran Hermano 16, la madre de Sofia que se viste como jovencita y hasta compite con su hija por los hombres. Es triste ver como una mujer de 46 años, quiera parecerse a su hija en juventud y forma de vestir, cuando debería tener un look elegante y femenino.

Otra es Maddona con su hija Lourdes en que si bien tiene un estilo propio. Maddona quiere volver a sentir esa edad que tiene su hija biológica. Es verdad, que tiene un cuerpo trabajado, pero es como que necesita esa eterna juventud para sentirse viva.

Maddona y su hija compitiendo en juventud

Maddona y su hija compitiendo en juventud

También el cantante Julio Iglesias es bien sabido la bronca que tiene con su hijo Enrique también cantante. Donde Julio Iglesia no puede soportar el éxito en el mundo de la música más que él cuando era joven. Inclusive quiere seguir aparentando ser joven tintando su cabello, cuando ya los años se le han venido encima.

Demi Moore es otro caso de competición con ella misma. Mientras estaba con Ashton Kutcher, hacía todo lo posible por verse joven, claro está que era porque eran mucho los años que le llevaba a su ex. Cuando Ashton Kutcher decide tener una nueva pareja y divorciarse, fue un bajón muy grande para Demi, pues hoy en día ya no la vemos tan radiante como cuando estaba casada con Ashton.

Cuando los padres comienzan a cambiar su rol de guías para sus hijos, para convertirse por así decirlo en competitividad y rivalidad, ya pierden toda credibilidad. Se convierten en algo tóxico inclusive peligroso, que a la larga tiene consecuencias negativas.

Demi Moore quería verse joven como su ex

Demi Moore quería verse joven como su ex

Este comportamiento tan deprimente, inmaduro, por parte de unos padres que no se dan cuenta que lo que deben hacer es olvidarse de aquellos días de juventud y aprender a luchar para que sus hijos sean responsables y mejores que ellos en todos los aspectos, para luego conseguir lo que se propongan en la vida.

A los jóvenes les interesa competir, sino participar. No saben de competiciones y se preguntan por qué sus padres compiten o desean ser como ellos.Los padres están demostrando en esa actitud, una realidad distorsionada que puede ser perjudicial para la autoestima del hijo o hija. por lo que es recomendable que cada madre o padre, se vista, tome una actitud responsable y hable con credibilidad.


Ser firmes con nuestros hijos, no aceptes el berrinche o los malos modos

A veces los chicos y adolescentes tienen esos berrinches o modos pocos ortodoxos, que hasta que no consiguen las cosas a su modo, no están tranquilos. ¿Quién tiene la culpa de que se comporten así? los mismos padres. Así es, son los padres. Acostumbrados a tener todo lo que desean, no ponen límites.

Los padres deben ser firmes

Al niño o joven se le debe enseñar de pequeños a que no todo se debe aceptar o complacer ante un capricho que se tenga. Si ellos quieren por ejemplo, comprarse un reloj de determinada marca, le contestamos que no y siguen insistiendo, debemos ser firmes en decir no, pero no que digas no y luego aflojas. Lo mismo que un niño que comienza a llorar porque no le compraste un chocolate, se le explica que este no es el momento, si no le entiende, deja que llore, patalee o grite. Otra, si no obedecen a un mandato como por ejemplo: recoge la mesa, se le debe disciplinar. Jamás digas: ¿me podrías recoger la mesa? el joven o niño deben aprender que las ordenes son para cumplirlas y cuando se le dice no ante algo que de momento no podemos satisfacer, se debe decir firmemente.

Las consecuencias del no, del grito, berrinche, mala contestación, tiene un castigo por así decirlo. Se le dice en tono firme: no podrás salir, no podrás mirar TV, no tendrás torta de cumpleaños, no saldrás con tus amigos, etc.

Los padres deben marcar los límites y no aflojar

Si cumple con la orden o acepta el límite, entonces no solo le felicitarás sino que le dirás que todo en la vida hay ordenes a cumplir y límites.

Una cosa a aclarar, siempre uno de los dos en la pareja afloja y no debe ser así, ambos deben apoyar uno al otro. A no aflojar.